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Cómo se cura la fascitis plantar: tratamiento y recomendaciones

Salud del pie

Descubrí cuáles son los principales tratamientos para la fascitis plantar, qué respaldo tiene cada uno y qué podés hacer para favorecer la recuperación.

Salud del pie · Blog

Hay distintos tratamientos para la fascitis plantar, desde medidas sencillas como las elongaciones hasta opciones más complejas como las infiltraciones o la cirugía. No existe una única forma de curar la fascitis plantar y la recuperación suele combinar varias medidas. Descubrí cuáles son los principales tratamientos para la fascitis plantar, qué respaldo tiene cada uno y qué podés hacer para favorecer la recuperación.

En este artículo

  1. Cómo se cura la fascitis plantar
  2. Tratamientos para la fascitis plantar
  3. Cómo curar la fascitis plantar en casa
  4. Cuánto tarda en curarse la fascitis plantar

La fascitis plantar es una afección de la fascia plantar, una banda de tejido que recorre la planta del pie desde el talón hasta los dedos. Suele causar dolor especialmente en la zona del talón.

Cómo se cura la fascitis plantar

Cuando aparece la fascitis plantar, lo más normal es buscar qué hacer para que se vaya lo antes posible. Por suerte, hay distintas formas de tratar la fascitis plantar y, en la mayoría de los casos, se empieza por medidas sencillas antes de evaluar opciones más complejas.

Normalmente, el tratamiento de la fascitis empieza por adaptar algunas actividades, hacer ejercicios y elongaciones, usar un calzado adecuado o recurrir a plantillas. Si las molestias persisten, se pueden evaluar otros tratamientos como kinesiología, ondas de choque, infiltraciones o, en casos mucho menos frecuentes, cirugía.

No existe una única forma de curar la fascitis plantar rápido, pero actuar pronto y seguir un tratamiento adecuado puede ayudar a reducir el dolor y favorecer la recuperación.

Tratamientos para la fascitis plantar

Ejercicios y elongaciones

Los ejercicios y las elongaciones son una de las medidas con mayor respaldo clínico para tratar la fascitis plantar. Se recomiendan especialmente las elongaciones de la fascia plantar y de la musculatura de la pantorrilla, además de ejercicios de fuerza para el pie y el tobillo, como las elevaciones de talón.

La clave está en hacerlos de forma constante y progresiva, sin aumentar de golpe la intensidad. No se trata de hacer muchos ejercicios distintos, sino de sostener una rutina que ayude a reducir el dolor y a mejorar de a poco.

Si querés ver cuáles hacer y cómo hacerlos paso a paso, podés consultar nuestra guía de ejercicios y elongaciones para fascitis plantar.

Reducir las actividades que empeoran el dolor

Es una medida sencilla y obvia, pero no por eso deja de ser importante. Según NHS Inform, si alguna actividad hace que el dolor aumente claramente, conviene reducirla durante un tiempo o bajar su intensidad, en lugar de seguir forzando el pie. Esto puede significar correr menos, evitar los saltos repetidos o tratar de no pasar tantas horas seguidas parado si notás que las molestias empeoran.

La idea no es dejar de moverse por completo, sino darle un poco de margen al pie y volver de a poco a la actividad habitual a medida que el dolor disminuye.

Plantillas para fascitis plantar

Las plantillas pueden ser un gran complemento en el tratamiento de la fascitis plantar, sobre todo cuando se usan junto con otras medidas como los ejercicios y las elongaciones. Pueden ayudar a reducir el dolor y a disminuir la sobrecarga en el pie.

Es importante buscar una plantilla que aporte amortiguación en el talón y soporte bajo el arco, dos zonas especialmente relevantes para aliviar las molestias de la fascitis plantar.

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Calzado adecuado

Conviene elegir zapatos o zapatillas que sujeten bien el pie y tengan suficiente amortiguación, y evitar por un tiempo los que sean muy planos o estén demasiado gastados.

No hace falta buscar un calzado especial para la fascitis plantar, pero sí uno que te resulte cómodo y no aumente el dolor al caminar o al pasar tiempo parado.

Kinesiología

La kinesiología puede ser útil si las molestias persisten o si necesitás un tratamiento más guiado. Un kinesiólogo puede combinar ejercicios, elongaciones y técnicas sobre el pie y el tobillo según cómo evolucione el dolor y las necesidades de cada persona.

Antiinflamatorios

Muchos se preguntan cuál es el mejor antiinflamatorio para la fascitis plantar. Medicamentos como el ibuprofeno o el diclofenaco pueden usarse para controlar las molestias durante períodos cortos. Sin embargo, hay que entenderlos como un complemento puntual para aliviar el dolor, no como la solución al problema.

Ondas de choque

Las ondas de choque consisten en aplicar impulsos de energía sobre la zona dolorida con el objetivo de reducir el dolor y favorecer la recuperación. Se suelen considerar cuando las molestias persisten a pesar de haber probado otros tratamientos más sencillos para la fascitis plantar.

Varios estudios encontraron que pueden ayudar a reducir el dolor en casos de fascitis plantar persistente, por lo que suelen verse como una opción antes de recurrir a tratamientos más invasivos, como las infiltraciones o la cirugía.

Infiltraciones

Las infiltraciones suelen reservarse para los casos en los que el dolor persiste a pesar de haber probado otras medidas.

Las más habituales son las infiltraciones con corticoides, que pueden ayudar a reducir el dolor durante un tiempo, aunque su efecto suele ser principalmente a corto plazo. Hay otras opciones, como las infiltraciones con plasma rico en plaquetas (PRP), que mostraron resultados favorables a mediano plazo en algunos estudios. Aun así, no suelen ser la primera opción y hay que evaluarlas caso por caso con un profesional de la salud.

Cirugía

En los casos crónicos se puede evaluar la cirugía, es decir, cuando el dolor continúa durante muchos meses y las medidas anteriores no logran una mejoría. Existen distintas técnicas quirúrgicas y su objetivo es reducir la tensión sobre la fascia plantar.

Cómo curar la fascitis plantar en casa

Varios de los tratamientos para la fascitis plantar los podés hacer en casa cuando quieras y te van a ayudar a aliviar las molestias. Por ejemplo:

¿Frío o calor para la fascitis plantar?

Si te preguntás si es mejor aplicar frío o calor para la fascitis plantar, el frío es la opción que más se suele recomendar para aliviar el dolor. Podés aplicar hielo envuelto en un trapo durante períodos cortos o hacer rodar el pie sobre una botella fría.

El calor puede resultar agradable en algunos casos, pero no se considera una de las medidas principales para tratar la fascitis plantar.

Ejercicios y elongaciones

Una de las ventajas de los ejercicios para fascitis plantar es que la mayoría se pueden hacer fácilmente en casa, sin necesidad de material especial. Las elongaciones de la fascia plantar y de la pantorrilla, junto con ejercicios de fuerza como las elevaciones de talón, son algunas de las opciones más recomendadas.

Podés aprovechar algunos momentos del día, como antes de empezar a caminar a la mañana o después de haber pasado varias horas parado, para hacer algunas elongaciones.

Cuánto tarda en curarse la fascitis plantar

El tiempo de recuperación puede variar bastante de una persona a otra. En algunos casos las molestias empiezan a mejorar en las primeras semanas, mientras que en otros pueden mantenerse durante varios meses.

Como referencia, la Academia Americana de Cirujanos Ortopédicos (AAOS) indica que más del 90 % de las personas mejora en un plazo de unos 10 meses con tratamientos sencillos y no quirúrgicos.

Además, un estudio publicado en 2025 que siguió a 200 personas con fascitis plantar observó que los síntomas mejoraron sobre todo en los primeros tres meses, aunque la recuperación continuó durante los meses siguientes. Podés empezar a notar una mejoría relativamente pronto y, aun así, necesitar un tiempo hasta que las molestias desaparezcan por completo.